viernes, 23 de octubre de 2009

Como Enseñar a un Perro a Recoger las Cosas

Como Enseñar a un Perro a Recoger las Cosas


¿Cree que, si manda hacer pequeñas tareas a su perro, lo está explotando? ¿Sabía que la mayoría de los perros se criaron para realizar algún tipo de trabajo? Y casi todos ellos forman parte de la población desempleada del país. La mayoría se aburre y no tiene oportunidad de usar su fabuloso cerebro. Mande hacer algo a su perro, tanto si es un animal de caza como de trabajo, un terrier, un perro miniatura, un perro deportivo o cualquier otro.

Dicen que más sabe el diablo por viejo que por diablo. Pero también es cierto que, con la edad, además de más sabios, nos volvemos más lentos, menos activos, más torpes, nos cansamos más… Si usted se encuentra en esta situación, le resultará útil enseñar a su perro a recoger cosas. Ya verá cómo lo apreciará por la noche, cuando esté agotado (y eso antes de empezar la dieta de choque y el programa de ejercicio). Si tiene demasiado trabajo o sobrepeso, le vendrá de perlas. Y si ninguno de estos es su caso, pues le enseñaremos a usted a recoger las cosas que desordene el perro. ¿Lo ve? Somos flexibles.

Es evidente que el perro deberá dominar el truco de cobro para adquirir esta nueva habilidad. Es un requisito previo para cualquier ejercicio que requiera llevar algo en la boca. Si ya ha realizado un buen trabajo previo y le ha enseñado cualquiera de los otros trucos de cobro, esto resultará tarea fácil. Bueno, más o menos fácil.

Empiece con algún objeto familiar para el perro, algo que ya haya cobrado antes. Deje caer la funda de las gafas y dígale: CÓGELA. Si lo hace, experimente con otros objetos. Sea práctico: deje caer cosas que habitualmente caen al suelo y que le gustaría que recogiese el perro. ¿Para qué agacharse en busca del tenedor cuando puede recogerlo el perro?

¿Y si se queda ahí sentado, mirándole sin inmutarse? Inténtelo de nuevo, esta vez con un poco más de energía. Lance la funda de las gafas y dígale: CÓGELO, ¡BUEN CHICO!, CÓGELO, ¡BRAVO! Si lo hace bien, pruebe unos cuantos objetos nuevos durante cada sesión. Si el ejercicio resulta divertido, prestará más interés. Al lanzar los objetos, déjelos caer cada vez más cerca de usted. Finalmente, déjelo caer a sus pies. Luego puede probarlo mientras está sentado. El perro deberá recoger sus gafas las llaves, un cubierto, el lápiz… y llevárselo. Deberá aprender a sujetar con suavidad los objetos que recoge y entregárselos dócilmente cuando le diga SUELTA. No olvide felicitarlo con efusión. Al fin y al cabo, le ha hecho un gran favor.

Esta sencilla habilidad puede resultar muy práctica. No es de las más espectaculares, pero fíjese en las caras de sus amigos cuando a alguien se le caiga algo y el perro lo recoja y se lo devuelva. Sus amigos se quedarán boquiabiertos, mientras usted se sentirá satisfecho y orgulloso. Lucirse delante de sus amigos puede resultar divertido, pero eso no es todo. Si se le cae un pendiente o un anillo por detrás del lavabo, el perro puede ahorrarle incómodas posturas para llegar a lugares de difícil acceso. Seguramente apreciará más estas ayudas que una simple exhibición. Por lo tanto, si su perro adiestrado es un San Bernardo, tal vez le Interese agenciarse un cairn terrier o un maltés para recoger los objetos perdidos debajo de los muebles y evitarse problemas.

Fuente: Trucos Caninos, Capitán Artur J.Haggerty y Carol Lea Benjamin

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